15 DE JUNIO, día mundial para la toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 66/127 designa el 15 de junio como DÍA MUNDIAL PARA LA TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ. En esta resolución se alienta a los gobiernos y a los estados a implantar políticas que protejan a las personas de edad como población vulnerable, y se muestra la preocupación por la gravedad a la que están derivando los servicios en su atención y cuidados, al mismo tiempo que se reconoce la deuda que tenemos con esta generación que tanto ha sacrificado en aras de lo que ahora disfrutamos. Las sociedades pueden ser medidas y evaluadas de acuerdo a la manera en que cuidan a su ciudadanía y, en especial, a su población más vulnerable, como son las personas de edad avanzada y las personas dependientes.

Lo ocurrido en España durante esta pandemia, con cerca de 20.000 fallecidos en las residencias de personas mayores y de dependientes, nos deja muy mala nota y viene a poner en evidencia esta vulnerabilidad. Las carencias y debilidades de un sistema asistencial basado en la externalización de servicios y en un modelo de gestión privada, que prioriza y prima el beneficio económico sobre la atención y el cuidado de las personas han tenido como consecuencias la precarización del servicio asistencial, la falta de recursos y de medios materiales y humanos para afrontar la crisis sanitaria. Estas carencias sumadas a la escasez de inspección, seguimiento y vigilancia del funcionamiento de las residencias geriátricas por parte de la administración, han venido a ser razones de peso, en el trágico balance y causas de la alta mortalidad producida en las mismas.

La deplorable y vergonzosa gestión de la crisis sanitaria en las residencias geriátricas las ha señalado como centros de muerte y de malos tratos. Sin duda es más que cuestionable la legalidad de la aplicación de protocolos eugenésicos y triajes mórficos que ha condenado a miles de personas mayores a morir en soledad y desamparo, sin recibir la debida y adecuada atención médica.

De nada han de servir los lloros y pésames políticos de los ahora ocupados en lanzarse acusaciones de dejadez e incompetencia, y que en su momento practicaron el amiguismo en favor de la privatización y mercantilización de los servicios de atención en las residencias, de nada vale el arrepentimiento sin memoria y sin un verdadero propósito de enmienda.

Pero no quisiéramos quedarnos solos en la denuncia de lo ocurrido en las residencias y centros de mayores, desde hace tiempo venimos señalando la necesidad de reflexionar sobre el trato asistencial que estamos procurando a nuestros mayores y las deficiencias del actual modelo de protección a las personas de edad. Ser mayor no es una enfermedad, es un proceso dentro de nuestro ciclo vital y no hay mayor maltrato, llegada cierta edad, que la precariedad económica, el abandono y la exclusión social.

No basta con residencias asistenciales, se hace imprescindible un cambio en los modelos, deben contemplar la atención a la diversidad de las personas, bien sea por su género, edad, tipo de dependencia…

Tenemos que recordar, además, las muertes y la desatención que se han sufrido en soledad, en la propia vivienda, sin ayudas. Han fallecido muchas personas en su casa, personas mayores o no, que, por diferentes razones, habían optado por vivir solas.

No podemos olvidar a quienes han muerto o han visto agravada su enfermedad, porque no eran suficientemente atendidas, ya que toda la atención sanitaria estaba centrada en el virus.   Parece que ha subido el número de muertes de forma considerable, comparando con otros años, y no precisamente solo por el virus.

Hoy, 15 de junio de 2020, DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ desde la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones

DEMANDAMOS de los poderes públicos un nuevo modelo asistencial centrado en las personas y en sus necesidades, un modelo basado en el desarrollo de programas de atención domiciliaria y de ayuda en la dependencia que favorezcan la inclusión y el envejecimiento activo en casa o como en casa. Reclamamos políticas valientes que apuesten por la gestión pública en la prestación de servicios asistenciales en las residencias de mayores y que garanticen los cuidados adecuados y las atenciones necesarias a las personas dependientes en la tercera edad.

Hoy, como coordinadora defensora de los servicios públicos y como sociedad civil organizada, asumimos como uno más de nuestros objetivos la mejora del sistema asistencial y de protección a las personas de edad y dependientes. Es el momento de construir un mejor futuro para nuestras personas mayores, es una deuda que, como sociedad, tenemos para con aquellos y aquellas que tanto dieron y, sin duda, una obligación para con las generaciones que vendrán.

Día 15 de Junio de 2020

GOBIERNE QUIEN GOBIERNE LO PÚBLICO SE DEFIENDE