Ganaderos alicantinos alertan de que la crisis del coronavirus puede terminar de llevar a la ruina a los ganaderos

LA IMPOSIBILIDAD DE ACCEDER A LOS MERCADOS, EL CIERRE DE HOTELES Y RESTAURACIÓN Y LA DISMINUCIÓN DEL CONSUMO DE CARNE EN LOS HOGARES, FACTORES QUE PONEN CONTRA LAS CUERDAS AL SECTOR


ASAJA Alicante alerta de la dramática situación que está atravesando el sector ganadero de la provincia como consecuencia de las medidas adoptadas para frenar el avance del Coronavirus. Y es que, a pesar de que ha sido catalogado por el Gobierno como actividad esencial (lo que implica que no tienen acceso a ningún tipo de ayuda) y, por tanto, deben seguir con su actividad diaria, los ganaderos se están viendo asfixiados por una serie de problemas a consecuencia del estado de alarma que los pueden llevar a la ruina. Entre ellos, destacan la dificultad de acceder a los mercados; el cierre del canal HORECA y la disminución del consumo de carne en los hogares. Por si esto fuera poco, a esto se le suma las prácticas abusivas por parte de compradores, que están aprovechando la difícil coyuntura para bajar aún más los precios en origen de la leche y la carne.

Tras la entrada en vigor del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declaró el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, y en las sucesivas modificaciones que se han ido publicando en el Boletín Oficial del Estado, se ha contemplado a la ganadería, junto con la agricultura, como actividad primaria e imprescindible sirviendo, en primer lugar, para garantizar el suministro de alimentos a la población y, en segundo lugar, por mantener el bienestar de los animales que se encuentran en dichas explotaciones. Sin embargo, de momento ningún decreto, ni ningún político ha contemplado las consecuencias que este sector está sufriendo con las medidas adoptadas y que pueden ser la estocada final que les termine de llevar a la ruina.

Y es que, dos son los problemas que están terminando de estrangular a un sector que, precisamente, en los últimos años ya atravesaba una crisis de precios y rentabilidad muy severa. Por un lado, nos encontramos con el problema de las explotaciones, cuya mayor producción va destinada a carne, donde los ganaderos se encuentran con la imposibilidad de dar salida a animales hacia mataderos por el cierre de ciertos mercados que absorbían la producción de estas explotaciones ganaderas. “Recordemos que no solo se han paralizado todas las actividades hosteleras y de restauración, que eran los principales clientes del sector cárnico y que daban salida a muchas de las canales, sino que, también, se han suspendido algunos movimientos ganaderos a otros países, bien de animales vivos, bien de canales. A esto se suma que las salas de despiece y procesado de productos cárnicos están saturadas, y sin restauración hay especies como ovino, caprino y bovino que se quedan sin salida, por lo que las futuras parideras no tendrán salida, suponiendo pérdidas económicas para el ganadero, ya que se produce un incremento del gasto al tener que alimentar durante más tiempo un mayor número de cabezas, al mismo tiempo que se deprecia su valor”, denuncia el presidente de la sectorial Ganadera de Asaja Alicante, Julián Huertas.

El otro problema lo encontramos en el sector lácteo, el cual ha detectado abusos por parte de compradores, aprovechando una situación de crisis para comprar a precios irrisorios. “La situación es tan dramática que en otras provincias de la Comunidad Valenciana ya hay explotaciones en las que no se realiza recogida de leche”, afirma Juan Luis Gimeno, productor de leche de cabra de Alicante.

De momento, en la provincia de Alicante la mayoría de las explotaciones sí que se realiza una recogida de forma ordinaria, pero ante tal situación, las empresas lácteas han instado a los productores a disminuir la producción. A esto se suma que los contratos lácteos que se debían firmar en abril y que ya estaban negociados, han sufrido modificaciones a la baja de forma unilateral. “No entendemos estas medidas por parte de cooperativas e industrias lácteas puesto que leche y derivados lácteos se siguen consumiendo en los hogares españoles. La cadena agroalimentaria debe aportar estabilidad en estos días tan complicados y no debería de estar permitido tratar de hacer negocio aprovechando la coyuntura que estamos atravesando”, denuncia Gimeno.

Con este panorama, que ahoga más a un sector que ya atravesaba una crisis histórica, ASAJA Alicante solicita a la Conselleria que este año más que nunca cumplan de forma estricta los pagos de la PAC 2020 y que disminuyan el número de incidencias respecto a años anteriores. Y es que, en campañas anteriores problemas burocráticos e incidencias leves suponían un retraso infinito del pago. “Entendemos que, dada la tesitura, este año el pago debe realizarse en tiempo y forma a todos los ganaderos y la PAC debe estar abonada en un 95% en diciembre de 2020”, afirma el secretario técnico de ASAJA, Ramón Espinosa.

También entendemos que el aumento del número de cabezas en las explotaciones por falta de venta implica aumentar la carga ganadera y puede derivar en un problema con la justificación del uso de los pastos. Por ello, también solicitamos flexibilidad en esta área y la eliminación de los coeficientes de salida de corderos, chivos o borregos y/o cantidad de leche exigidos para poder cobrar la ayuda acoplada al ovino/caprino en la campaña 2020.

ASAJA Alicante pide encarecidamente que la Administración apoye a los ganaderos y no les deje caer. Ahora más que nunca es momento de demostrar si realmente TODOS estamos dispuestos a arrimar el hombro. El sector ganadero lo está y así lo demuestra a diario.

Desde ASAJA Alicante también animamos a la población a que consuma productos de cercanía, que lea las etiquetas y compren productos de nuestra provincia. “Tenemos agricultores y ganaderos que se levantan cada mañana para producir frutas, hortalizas, lácteos, huevos, distintos tipos de carnes, como el cordero, miel, pescado… de una calidad insuperable, producto de la tierra. Es el momento de poner nuestro granito de arena entre todos para que no desaparezcan”, señala Espinosa.