Cloroquina: el medicamento que mantiene dividida a la comunidad científica y médica

El debate científico sobre el uso de la cloroquina como tratamiento para el coronavirus divide a los expertos

Los expertos indican que no existen estudios concluyentes que demuestren que la cloroquina es un medicamento eficaz para tratar el SARS-CoV-2 y piden cautela ante sus posibles efectos secundarios

Científicos de todo el mundo se han sumergido en una frenética carrera para hallar la vacuna contra el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Cada vez son más los países que se suman a la búsqueda de nuevos tratamientos o que están realizando ensayos para determinar si alguno de los medicamentos existentes puede tener nuevas aplicaciones en el tratamiento del virus y poder frenar la pandemia.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha puesto en marcha el denominado como “Ensayo de la Solidaridad”. Un proyecto de investigación internacional en el que participa España y que tiene como objetivo aunar conocimientos relacionados sobre las investigaciones en marcha para acelerar la búsqueda de una vacuna o tratamiento eficaz.

La OMS ha informado que, entre los medicamentos que se están investigando ante una posible nueva aplicación en términos de tratamiento contra el coronavirus, se encuentra la cloroquina. Un fármaco empleado para tratar la malaria y que se baraja dentro del gran ensayo global puesto en marcha. Pero no sin ciertas reticencias.

Se han encontrado algunos “indicios de que podría ser útil, pero no hay estudios claros y rigurosos que se hayan realizado para probar o refutar que la cloroquina es efectiva”

Tal y como ha informado Soumya Swaminathan, científica principal de la OMS, se han encontrado algunos “indicios de que podría ser útil, pero no hay estudios claros y rigurosos que se hayan realizado para probar o refutar que la cloroquina es efectiva”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba precisamente hace una semana que se habían realizado una serie de pruebas en el país con la cloroquina, asegurando que los resultados eran “muy alentadores”.

Unas declaraciones que rápidamente encontraron respuesta en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), que matizó que eran necesarios más estudios sobre la cloroquina antes de poder efectuar conclusiones tan rotundas como las efectuadas por Trump.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dejaba claro hace unas horas “existe una necesidad desesperada de terapias efectivas”. “Actualmente no existe un tratamiento que haya demostrado ser efectivo contra el COVID-19”.

¿QUÉ ES LA CLOROQUINA?

Estamos ante un medicamento (utilizado para tratar la malaria y la mayoría de las enfermedades autoinmunes) que tiene dividida a la comunidad científica y médica. Algunos médicos consideran que estamos ante un fármaco eficaz para combatir el COVID-19 mientras que otros piden que se realicen ensayos más concluyentes y alertan sobre sus posibles efectos secundarios.

“Actualmente no existe un tratamiento que haya demostrado ser efectivo contra el COVID-19”

De acuerdo a la investigación del Instituto Mediterráneo de Infecciones de Marsella liderada por su director, Didier Radoult, la cloroquina ha demostrado ser un eficaz tratamiento.

Después de aplicar el fármaco a pacientes con coronavirus, en seis días, solo el 25% de los sujetos reportó sintomatología.

A pesar de que los resultados de este estudio no son concluyentes (la muestra es de únicamente 24 pacientes) y están siendo cuestionados por muchos científicos y médicos, la investigación de Radoult ha conseguido poner en el centro del debate a la cloroquina y que entre en el ensayo clínico a nivel europeo.

A este ensayo se suman pruebas con otros medicamentos como remdesivirlopinavir ritonavir.

La comunidad científica ha recalcado que no se cuenta con la evidencia clínica suficiente para afirmar que sea efectivo en seres humanos

Algunos científicos han alertado de sus posibles efectos secundarios, especialmente en personas de edad avanzada (uno de los principales grupos de riesgo) o de su peligrosa combinación con otros antibióticos.

La fama ganada por la cloroquina en los últimos días sumado a la desesperación global de una población sumida en la incertidumbre y el miedo al contagio han desembocado en la muerte de tres personas en Nigeria envenenadas tras una sobredosis de cloroquina.

Los síntomas en estos casos son las convulsiones, descenso de la presión arterial, vómitos e incluso problemas de visión o sordera.

Las evidencias preliminares de la aplicación de cloroquina para combatir el coronavirus sugieren que puede tener cierta actividad contra el coronavirus. A pesar de que en Estados Unidos y otros países ha comenzado a utilizarse como medicamento experimental para tratar el SARS-CoV-2, la comunidad científica ha recalcado que no se cuenta con la evidencia clínica suficiente para afirmar que sea efectivo en seres humanos.

Fuente..: www.consalud.es