Islas Columbretes: Una reserva natural a medio camino entre la Península Ibérica y las Islas Baleares

Las Islas Columbretes son una reserva natural perteneciente a la provincia de Castellón. Las Islas Columbretes se encuentran a 28 millas del Cap d’Oropesa, cerca de la costa de Castellón. Es un pequeño archipiélago de origen volcánico que antiguamente se conocía como Illes de les Serps (Islas de las Serpientes), a medio camino entre la Península Ibérica y las Islas Baleares.

En las Islas Columbretes se conservan varias especies animales y vegetales que son muy escasas en otros territorios, y que gracias al aislamiento de las islas se conservan en perfecto estado. La lagartija de Columbretes o la alfalfa arbórea, por ejemplo, son especies únicas en el mundo que solo puedes encontrar allí.

Las Islas Columbretes se llaman así porque los primeros navegantes, griegos y latinos, que hablan de ella en sus cartes se refieren a Colubraria, un nombre puesto por la abundancia de serpientes que encontraron allí.

La colonización del archipiélago se produce en el siglo XIX con la construcción del faro de la isla. Los fareros habitaron la isla durante más de un siglo hasta 1975, año en que la pequeña colonia de fareros y sus familias abandonaron las Columbretes y el faro se automatizó.

Las Islas Columbretes permanecieron entonces deshabitadas hasta 1987, año en que la Generalitat Valenciana estableció los primeros servicios de vigilancia.

La flora y vegetación de las Columbretes es muy característica. Su aislamiento ha provocado que aparezcan nuevas especies, y las plantes se han adaptado a las particulares condiciones de lugar: aridez y sequía, gran insolación, tempestades…

Entre marzo y junio se produce un florecer de colores y olores, y destacamos el mastuerzo marítimo de Columbretes y la alfalfa arbórea. La planta más habitual es la sosa fina y también son remarcables las zanahorias marinas, el hinojo marino y el cambrón, entre otros.

La fauna de las Islas Columbretes está dominada por las colonias de aves marinas como la gaviota de Audouin, la pardela centenaria, el halcón de Eleonor y el cormorán moñudo. Son especies muy sensibles al impacto humano que encuentran en este archipiélago un lugar perfecto.

Los fondos marinos son igual de interesantes que la superficie de la isla. El coral rojo y el alga laminaria son especies muy singulares y escasas que podemos encontrar alrededor de las islas, un refugio natural para muchas especies sobreexplotadas por la pesca.

Los grupos de islas son: la Columbrete Grande, La Ferrera, La Horadada y El Bergantín, llamadas en valenciano, respectivamente, Illa Grossa, La Ferrera, La Foradada y El Carallot

Las Columbretes se presentan como uno de los pequeños espacios insulares de mayor interés ecológico del Mediterráneo. Asentadas sobre un fondo situado a unos 80 metros de profundidad, las Columbretes representan uno de los mejores ejemplos de vulcanismo de la Comunidad Valenciana.

Destaca l’Illa Grossa, formada por diversos cráteres encadenados, y el Carallot, que, con sus 32 metros de altura sobre el mar, es el testimonio geológico de los restos de la chimenea central de un volcán. La Reserva Marina que rodea el archipiélago actualmente tiene una superficie de 5.543 ha.

Las Islas Columbretes constituyen un destino de primer orden para los aficionados al submarinismo de todo el mundo, debido a la transparencia de sus aguas, a la belleza de sus fondos y a la gran variedad y cantidad de especies animales y vegetales que alberga.

 

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Fuente.: lovevalencia.com