Elecciones en noviembre: el ultimátum de Sánchez

Podrán presionarle, amenazarle e incluso suplicarle, pero a Pedro Sánchez nadie le cambia sus planes para el verano. Así lo deslizan desde Moncloa al apuntar cuál es el objetivo del presidente en funciones al presentarse a una sesión de investidura en julio que no tiene visos de ganar: poner en marcha el ‘reloj de la democracia’ que, controlando los tiempos, desembocaría en unas nuevas elecciones generales a mediados de noviembre.

En el PSOE, por supuesto, no quieren llegar a tanto: confían en que pasar los calores a la intemperie reblandezca a sus potenciales aliados. Pablo Iglesias tiene mucho que temer: entre otras cosas, que Íñigo Errejón dé el salto nacional. También Albert Rivera: los efectos de la reciente crisis en su Ejecutiva sobre su electorado son inciertos. Solo está en paz el PP: en el peor de los casos, las urnas les confirmarían como líderes de la oposición.